Los zapatos de protección se utilizan con la finalidad de evitar que tus pies se lesionen o puedan estar expuestos a actividades peligrosas como:
• Quemaduras
•Infecciones
• Irritaciones en la piel
• Amputaciones
• Resbalones
• Huesos rotos
• Descargas eléctricas
Si tu calzado cumple con esta normativa tendrás la seguridad de que te podrá proteger contra los riesgos que enfrentas en tu trabajo, ya que ha cumplido con pruebas que lo garantizan.